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La oposición siria denunció hoy que al menos mil 300 personas murieron en un ataque con armas químicas cometido por las tropas del régimen sirio en el oriente de Damasco y pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

"Hago un llamamiento al Consejo de Seguridad para que convoque con urgencia una reunión", dijo Ahmed al-Jarba, líder de Coalición Nacional para las Fuerzas de la Revolución y la Oposición Siria (CNFROS), que agrupa a las facciones opositoras sirias.

Al-Jarba condenó y calificó como "una masacre" el bombardeo del ejército del presidente Bashar al-Assad en el suburbio de Ghouta, según la cadena árabe Al Arabiya.

Los médicos presentes en la zona bombardeada de Guta creen que se podría tratar de gas sarín, por la forma en la que mujeres y niños murieron en sus casas, indicó por su parte el secretario general de la CNFROS, Badr Yamus.

 

La operadora de la accidentada central nuclear de Fukushima admitió hoy que unas 300 toneladas de agua radiactiva se han filtrado al exterior desde los tanques que usa para almacenar este líquido empleado para enfriar los reactores de la planta.

En una rueda de prensa ofrecida horas después de que operarios de la planta detectaran unos charcos junto a los mencionados tanques, Tokyo Electric Power (TEPCO) explicó que la cantidad de la fuga es bastante mayor que los 120 litros estimados inicialmente.

También detalló que ha detectado materiales en el agua filtrada que emiten radiación beta, con una lectura extremadamente alta de 80 millones de becquereles por litro.

En declaraciones recogidas por la agencia Kyodo, un portavoz de la eléctrica añadió que el agua probablemente se haya filtrado al suelo y que aún debe averiguar exactamente dónde está el origen de la fuga.

No obstante, la Autoridad de Regulación Nuclear (NRA) ha pedido un estudio más exhaustivo ya que teme que el agua pueda haber fluido al mar, frente a la central, a través de algún sumidero.

Esta fuga se suma al problema de la acumulación de agua contaminada en los sótanos de los edificios de los reactores, que aumenta en cerca de 400 toneladas diarias y supone el principal desafío de cara a desmantelar de manera segura la central, golpeada por el terremoto y tsunami del 11 marzo de 2011.

Esa acumulación es la suma del líquido utilizado para refrigerar las unidades y del agua subterránea proveniente de las zonas colindantes, que penetra también en los edificios.

El pasado 7 de agosto la NRA advirtió que unas 300 toneladas de esta agua radiactiva se vierten a diario al mar, al filtrarse desde los sótanos, por lo que TEPCO ha tomado medidas como las de construir un muro aislante bajo tierra o extraer el líquido mediante bombeo.

Además, junto con el Gobierno, que ha decidido involucrarse para solucionar el problema, baraja otras soluciones como la de congelar el suelo alrededor de los reactores para bloquear el paso del agua.

Por: Redacción / Sinembargo

El narcotraficante mexicano Eduardo Arellano Félix, alias “El Doctor”, fue sentenciado hoy por una corte estadunidense en San Diego, California, a 15 años de prisión por tráfico de drogas y lavado de dinero. Además, tendrá que reponer 50 millones de dólares en propiedades, pero al declararse culpable evitó una sentencia mayor por asociación delictiva que lo vincularía con secuestros y homicidios. “El Doctor” pidió al magistrado federal Larry Burns compartir la celda en la que su hermano Benjamín Arellano Félix cumple una sentencia de 25 años de prisión. Con el uniforme naranja chillante que identifica a los reos de la cárcel federal de San Diego, Centro Metropolitano de Correccionales, Eduardo se convirtió este lunes en el último de los hermanos Arellano Félix en ser enjuiciado en San Diego. Burns, quien ha enjuiciado a todos los hermanos Arellano Félix, dejó pendiente la decisión de si permitirá que Eduardo se reúna en prisión con su hermano Benjamín, si permanecerá en otra cárcel o si será devuelto a México a que termine primero su sentencia en ese país. Extraditado por México en abril del año pasado sin concluir su sentencia, Eduardo Arellano puede purgar su condena en Estados Unidos y ser deportado al final o retornar a México a terminar el tiempo que le falta en prisión y entonces ser devuelto a San Diego. Mediante un acuerdo con el Departamento de Justicia, “El Doctor” se declaró en mayo pasado culpable de cargos de narcotráfico, pero el convenio lo eximió de conspiración y de asociación delictiva que implicaban coparticipación en homicidios y secuestros. Eduardo Arellano Félix evadió con su aceptación de cargos un juicio que estaba previsto para septiembre y que lo habría enfrentado a una sentencia más prolongada. “El Doctor” es el último de los hermanos en recibir sentencia en San Diego. Su hermano menor, Francisco Javier “El Tigrillo” Arellano Félix, purga cadena perpetua. El mayor de los hermanos, Francisco Rafael, fue sentenciado en 2008 a seis años de prisión por vender 30 gramos de droga a un agente encubierto, pero Estados Unidos consideró el tiempo que había estado preso en México y lo liberó en Ciudad Juárez ese mismo año. Benjamín Arellano Félix, luego de ser extraditado de México, fue sentenciado el año pasado por la misma corte federal de San Diego a 25 años de prisión y a reponer 100 millones de dólares. El otro hermano Arellano Félix, Ramón, pereció en un enfrentamiento en el estado de Sinaloa en 2002. Eduardo fue el encargado de las finanzas de la organización Arellano Félix. Su lugarteniente, Jesús “El Chuy” Labra, también fue presentado ante la corte federal en San Diego y cumple una sentencia de 40 años de cárcel.

Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX

Autoridades del estado de Idaho, Estados Unidos, ordenaron ayer el desalojo de unas 3 mil personas que habitaban 2 mil 200 viviendas mientras intentan apagar una serie de incendios forestales que en los últimos días consumieron por lo menos 70 mil hectáreas de bosques, informaron medios locales.

Según la cadena CNN, una combinación de fuertes vientos y un bajo nivel de humedad alimentaron los incendios forestales que se extendieron a poco más de 37 mil 665 hectáreas desde el pasado viernes.

El gobernador de Idaho, Butch Otter, sobrevoló en helicóptero las zonas afectadas por los incendios que, tan solo en las cercanías de Sun Valley, obligaron a la evacuación de unas 3 mil personas, indicó la cadena televisiva CBS.

Las graves inundaciones en el noreste de China y las lluvias torrenciales en el sur del país han causado un centenar de muertos, miles de evacuados y millones de damnificados, provocados por un temporal que continuará los próximos días.

Según informó hoy el Ministerio de Asuntos Civiles, 105 personas murieron y otras 115 siguen desaparecidas por las fuertes inundaciones en el norte del país y el paso del tifón Utor por el sur.

En las provincias de Heilongjiang, Jilin y Liaoning, situadas en el extremo noreste, se han registrado hasta hoy 72 fallecidos y un centenar de desaparecidos, después de que varios ríos se desbordaran e inundaran municipios enteros.

La mayoría de las víctimas eran residentes de la localidad de Fushun, situada en Liaoning -la provincia que acumula más fallecidos- donde centenares de viviendas del municipio quedaron sumergidas después de que cayeran cerca de 400 milímetros de precipitación en solamente 24 horas.

El ministro de Defensa y jefe del Ejército egipcio, general Abdel Fatah al Sisi, aseguró hoy que las Fuerzas Armadas respetan la voluntad del pueblo y no ansían el poder, pero advirtió a los islamistas de que no se doblegarán ante la violencia.

"No permaneceremos impasibles ante la destrucción del país y las amenazas contra la población", dijo Al Sisi en un discurso ante mandos de las fuerzas de seguridad, en sus primeras declaraciones desde el desalojo de las acampadas de los islamistas el pasado miércoles y la ola posterior de disturbios, que ha dejado cerca de 800 muertos.

El jefe de las Fuerzas Armadas pidió a los seguidores del depuesto presidente Mohamed Mursi que reflexionen, refiriéndose a aquellos que "se imaginan que la violencia hará arrodillarse al Estado y a los egipcios".

También señaló que no permitirá que se transmita a los medios de comunicación occidentales una imagen "errónea de que hay una lucha entre el pueblo", así como que se utilice el islam para "amedrentar a la población".

Al Sisi afirmó que "el pueblo tiene su voluntad libre para elegir a quien desea" y que el Ejército y la Policía respetarán la elección popular de las próximas autoridades.

"El honor de proteger la voluntad del pueblo es un orgullo más grande que gobernar Egipto", dijo el titular de Defensa, dirigiéndose a quienes acusan a los militares de acaparar el poder en el país tras el derrocamiento de Mursi el pasado 3 de julio.

El jefe del Ejército señaló que en Egipto hay cabida para todas las facciones y que a las Fuerzas Armadas les preocupa "cada gota de sangre egipcia" derramada.

Sin embargo, pidió a los islamistas que revisen sus "posturas hacia la patria" y que tomen conciencia de que "la legitimidad pertenece al pueblo, que se la da y quita a quien desea".

En este sentido, agregó que Mursi debería haber aceptado la celebración de un plebiscito sobre su continuación en el cargo.

"Fuimos honestos en todo y advertimos de que la disputa política llevaría a Egipto a un túnel oscuro", apostilló Al Sisi.

Durante la alocución, en la que estuvo presente el ministro del Interior, Mohamed Ibrahim, Al Sisi elogió el papel de las Fuerzas Armadas y la Policía en proteger "el frente interno y la seguridad nacional".

La tensión se ha disparado en Egipto desde el pasado miércoles, cuando las fuerzas de seguridad desmantelaron dos acampadas de islamistas en El Cairo.

Partidarios de Mursi participan hoy en una nueva jornada de protestas contra el golpe militar del pasado 3 de julio, dentro del plan para seguir movilizándose durante una semana.

Los Hermanos Musulmanes se aprestan a continuar este sábado las protestas contra la represión de las fuerzas armadas egipcias, mientras el ejército mantiene sitiados a cientos de islamistas en una mezquita de El Cairo.

 

Tras un "viernes de la ira" que dejó unos cien muertos, el portavoz de los Hermanos Musulmanes, Gehad el Haddad, ha llamado a los partidarios del depuesto presidente Mohamed Morsi a protestar durante una semana contra la represión policial y el golpe de Estado el 3 de julio.

 

En tanto, partidarios del depuesto presidente egipcio se encuentran atrincherados en la mezquita de Al Fatah, en el barrio cairota Ramsés, que las fuerzas militares y policiales mantienen rodeada, informó la cadena árabe de noticias Al Yazira.

 

Una fuente de los servicios de seguridad indicó que varios manifestantes de los Hermanos Musulmanes continúan en el interior del templo, después de que la mayoría saliera la pasada madrugada cuando la policía les abrió un paso seguro para poder marcharse.

 

En declaraciones a Al Yazira por teléfono desde el interior de la mezquita, Omaima Halawa dijo que había alrededor de 700 personas, entre mujeres y niños, y que temían salir de la mezquita porque "había matones fuera con las fuerzas de seguridad".

 

La violencia estalló en Egipto de nuevo el viernes después de que la Hermandad Musulmana y otros grupos, bajo la bandera de la Alianza de Lucha contra el Golpe de Estado, salieron a las calles de El Cairo.

 

Al menos 95 personas murieron cuando las fuerzas de seguridad dispararon contra manifestantes que trataban de organizar lo que llamaron el "viernes de la ira" contra el gobierno interino.

 

La policía arrestó a más de mil partidarios de la Hermandad Musulmana, entre ellos 558 sólo en El Cairo, el viernes, indicó el Ministerio del Interior en un comunicado.

Más de 50 personas han muerto hoy en los choques entre partidarios y detractores del depuesto presidente egipcio Mohamed Mursi en el barrio de Ramsés, en el centro de El Cairo, según los Hermanos Musulmanes.

La Hermandad apuntó en su página web que hay más de 50 cadáveres en las mezquitas de Al Fath y de Tauhid, en ese distrito, una cifra aún no confirmada por el Gobierno.

La cofradía islámica, grupo al que perteneció Mursi hasta que accedió a la Presidencia, explicó que desde tres helicópteros dispararon balas y gases lacrimógenos contra los manifestantes en Ramsés.

Una fuente de los servicios de seguridad dijo a Efe que al menos diez personas fallecieron y decenas resultaron heridas por disparos contra una comisaría cerca de ese barrio.

La fuente responsabilizó del ataque contra la comisaría de Ezbeqiya, una de las principales de la capital, a miembros de los Hermanos Musulmanes.

Los choques de hoy en distintas partes del país comenzaron después de que los islamistas salieran a las calles tras la oración musulmana del mediodía del viernes para protestar por la operación policial del miércoles contra dos de sus acampadas en El Cairo, que degeneró en disturbios con casi 600 muertos, según el Gobierno.

 

Las autoridades de Indonesia elevaron hoy a trece el número de muertos en el naufragio de una embarcación frente a la costa de la isla de Java, en el centro del país, según informaron los medios locales.

Pescadores y vecinos pudieron rescatar a 34 pasajeros tras el hundimiento del barco, que fue provocado por el sobrepeso y el fuerte oleaje.

Los equipos de rescate continúan las tareas de búsqueda al desconocer el número exacto de pasajeros que viajaban a bordo del barco, que se hundió a última hora del jueves.

La barcaza de madera, que salió de la isla de Panjang y se dirigía a Java, transportaba a más de una cuarentena de personas cuando su capacidad máxima era para 20 pasajeros.

Los viajeros regresaban a casa tras celebrar una ceremonia de clausura de la festividad musulmana del Eid al-Fitr cuando el transbordador sufrió el accidente.

Este tipo de incidentes son habituales en Indonesia, el mayor archipiélago del mundo, con más 17.000 islas y donde cada año cientos de indonesios fallecen en naufragios causados por el mal tiempo, infraestructuras precarias, falta de medidas de seguridad y sobrecarga.

 

La crisis que vive Egipto desde el pasado 3 de julio, cuando el presidente Mohamed Mursi fue sacado del poder por fuerzas del ejército, registró ayer una de sus jornadas más violentas al ser desmantelados con uso de la fuerza dos campamentos en la plaza Rabea al Adauiya y en la de Al Nahda que mantenían seguidores del depuesto gobernante en El Cairo, lo que derivó en enfrentamientos que dejaron 278 muertos y al menos 2 mil heridos. Tras esta acción, el gobierno interino declaró el estado de emergencia en 14 de las 27 provincias del país a partir de hoy a las 18:00 horas locales durante un mes, y el toque de queda que incluye El Cairo, Suez y Alejandría, reportaron medios internacionales.

La violencia se desató ayer por la mañana cuando elementos del ejército y de la policía apoyados con camiones blindados, tanquetas y helicópteros entraron a El Cairo para desmantelar los dos campamentos de seguidores de Mursi en la plaza de Rabea al Adauiya y en la de Al Nahda.

Durante la operación, seguidores de los Hermanos Musulmanes respondieron lanzando piedras, palos y tubos, lo que derivó en una batalla sangrienta que según el Ministerio de Salud egipcio se saldó con 278 muertos, la mayoría con impactos de balas —43 de ellos oficiales— en todo el país, aunque aseguró que la mayoría de las víctimas no se registraron en el desalojo de los dos campamentos de El Cairo.

CIFRAS. Las autoridades hablaron de 36 muertos en Ciudad Naser y 12 en Giza. En tanto, trabajadores de sectores de salud y médicos de hospitales reportan que contaron al menos 2 mil heridos, según medios estatales.

Ambas partes se acusan de iniciar la violencia. Los manifestantes dicen que las fuerzas de seguridad empezaron la represión.

 

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Carlos Alejandra, A.C.